Tuesday, February 28, 2006

Dos chilenas top en China (interrupción breve de mi relato)

He aqui a dos chilenas haciendo historia:





Me las encontré llegado a Beijing: una en carteles pegados por la calle (como que no se nota mucho porque hay demasiados carteles y propagandas aqui en la calle), por si no la reconocen, es Michelle Bachelet junto a Angela Merkel (Alemania) y Ellen Johnson-Sirleaf (Liberia); la otra en los envases de champú, por si no la reconocen es Guadalupe Tomic (la del envase beige, al medio). De acuerdo, son situaciones distintas; aún así ameritan aparecer por igual aquí, en mi pequeño espacio.

El cartel de la presi dice sobre el fondo rojo: shijie nu yuanshou de zhengzhi xin bantu.... entienden? está bien, es que no le puedo poner los acentos, por eso. Ok, ok, dice algo así como "nuevos territorios gobernados por mujeres jefas de estado (o gobierno) en el mundo". No es una traducción literal, es mi interpretación de lo que dice.

El champú no requiere traducción...

Saludos

Friday, February 24, 2006

寒假 (Vacaciones de invierno) 2° Parte: Dali


Kunming fue un inicio prometedor, porque siendo una ciudad, lo que vimos e hicimos (en apenas un día) fue agradable. A un día y medio de haber aterrizado ya teníamos los boletos del tren que nos llevaría a Dali. El grupo era ahora de siete personas en total, los dos ya mencionados, cuatro húngaros y yo. Los húngaros: dos mujeres (Reka y Kinga) y dos hombres (Robbie y Sandor), todos estudiantes de chino, cada uno en distintas universidades, se conocen porque todos fueron compañeros en su país antes de venir. Hablaban en promedio mejor que el resto, sabían más porque ya venían con estudios superiores en el idioma, pero no se manejaban con soltura (a fin de cuentas, de todos los extanjeros que he conocido acá, que son hartos, menos de diez pueden realmente demostrar un dominio verdadero del mandarín) Se supone que son futuros sinólogos, aunque es difícil imaginarlos en asuntos académicos. Particularmente Robbie, a quien pueden apreciar en las fotos con su barba ZZ Top. Este campeón de los bares bebe lo que le pongas por delante. Tiene una inmensa debilidad por las chicas de ojos rasgados y un “buen corazón” como suelen tenerlo muchos borrachines... pero no quiero difundirle una mala impresión, es un tipo muy simpático para irse a vacacionar, y se ahorra plata buscando las opciones de transporte y alojamiento más baratas posibles. Por otro lado, produce un efecto impresionante en las calles, todos los chinos lo miran con una cara de asombro casi imbécil, quiero decir, se quedan parados y boquiabiertos como si vieran un extraterrestre, algunos son tan descarados como para detenerse delante y mirar, o seguirlo a ver que hace... en fin, eso no le sucede tanto en Beijing.

Reka y Kinga son las (¿clásicas? como saberlo) europeas del este que se creen del oeste, parte de una benigna y altiva elite, se sienten superiores y llamadas a ejercer una especie de compasión hacia el “pobre chinito” promedio. Por lo mismo parecían cuicas chilenas. También eran de las que las vacaciones consistían en ir de shopping y comer en los restoranes y bares taquilleros. A pesar de ello, ambas son simpáticas, Reka parlanchina y chistosa, Kinga introvertida, andaba con un fuerte dolor en la espalda que la tenía bajoneada y casi siempre se quedaba en su habitación, excepto para comer. Ninguna de las dos me quitaba el sueño.

El otro de la foto es Sandor. Mirándola ahora me parece que los tres tipos somos Marx, Lenin y..... ¿Lennon? ¿Jesús? Bueno, yo nomás. Sandor tenía una idea de vacaciones mucho más parecida a la mía: ir a las reservas naturales, a la montaña, a los lagos, a las pequeñas villas rurales. Coincidimos en la mayor parte de los viajes que emprendimos desde las ciudades o pueblos donde nos quedábamos a alojar.

La segunda estacion del viaje es Dali. Un pueblo pequeno emplazado entre una cadena de montanas y el lago Erhai, que en espanol significa algo asi como “forma de oreja” (en los mapas no diria que se parece a una, pero si es alargado y bastante grande). Llegamos al anochecer a buscar alojamiento, habia bastante disponible, encontramos un hostal que nos cobraba 15 yuanes por persona en habitaciones de tres o cuatro camas, pero las chicas prefirieron cambiarse de hostal y pagar un poco mas por algo mejor.

Dali era una ciudad mucho más importante en la antiguedad. No sé mucho de su historia pero hubo una especie de reino gobernado desde allí en algun período. Vestigios de aquello no se notan. La zona está poblada por la etnia Bai y un grupo creciente de chinos Han que se compran las propiedades y los suelos y empiezan a levantar tiendas, restoranes, hoteles, edificios, etc. Después de 20 años de crecimiento desbocado en China, no se puede esperar que la modernidad no aterrice donde quiera que los turistas (chinos) se interesen en visitar. Que había para hacer, pues dentro de la zona que la antigua muralla delimita, comer, tomar, comprar, tomar más / fumar y dormir. Bares ya hay bastantes y no faltan los mochileros franchutes alocados que se instalaron con un antro europeo alterna y deciden vivir un tiempo indefinido en el lugar, o los jóvenes profesores de inglés extranjeros que viajan de vez en cuando y que sobran en Beijing, o los más maduros europeos que se casaron con una Bai y se quedaron para siempre (colocando el respectivo bar-restorán en el frontis de la casa). En el mercado local pudimos apreciar de cerca las cabezas de chancho en venta y otras carnes, verduras extrañas como el wasabi (sí, de una planta se hace el polvo que con agua lo mezclan y te lo sirven para que comas con el sushi y los rolls), las infaltables jaulas llenas de gallinas. Una señora llevaba a su guagua embolsada en la espalda (una típica costumbre Bai), una bolsa de verduras en una mano y una gallina viva en la otra. Masato la notó cuando estaba al lado de él y salió corriendo y gritando, como si nunca hubiese visto una gallina. El mercado irrumpió en risas y la señora se fue tras él, todos cagados de la risa con el show gratuito, enseguida Marie empezó a citar la gripe aviar y nos empezó a instar a que nos alejáramos de los plumíferos enjaulados.

Alrededor de Dali hay ene cosas para hacer: lo primero es ir al lago y si uno es de derrochar plata, subirse a un ferry y cruzar el lago, por el puro gusto de andar en bote. No parece apto para el baño o era muy frío: al menos en el momento que fui solo habían botes y pescadores, niños jugando en la orilla pero no bañistas. Seguro que en verano se meten al agua. Alrededor del lago hay ene pueblitos, unos esconden casas de adobe y barro que deben ser como mínimo del siglo 19, sospecho que algunas tenían 400 o 500 años. Otros esconden templos, fuimos a uno y nos dejaron tomar fotos si dejábamos una cooperacion, las viejitas que atendian el templo rendían tributo a los dioses budistas, les dejaban frutas, pan frito, pollo y otras cosas, y cuando alguien donaba agarraban la bandeja y te decían que comieras, de puro respeto me tragué un pedazo de masa refrita de color verde que pasaba por wantan añejo, usan algun colorante desconocido, al tomarlo me chorrearon los dedos de grasa y no pude mas que aguantar el trago para no ofender a la viejita que me decia que comiera, hablando en lengua Bai me imagino.

A veces anduvimos en unas carretas tiradas por una mula o caballo pequeño, son como los taxistas Bai, su único trabajo es tratar de subir a la gente y llevarla adonde sea, a la montaña o al lago o a la esquina, aunque uno no quiera, para cobrarte después miserables dos o tres kuais, cosa triste, si lo pensaba demasiado me daba pena porque eran demasiados y no podian competir con los taxis o los buses. Para ellos debe ser harto dinero, para nosotros era un chicle. Recorrimos los cultivos de té (lleno de té por todos lados, este país) y fuimos tambien a unas (al parecer famosas) Tres Pagodas, que para verlas de cerca tienes que pagar como 50 kuais, cosa que no hicimos. No tenían o no conciben o no nos quisieron vender ticket de estudiante (mitad de precio) asi que no entramos, desde afuerita nomás les sacamos hartas fotos y fue suficiente. Hacia las afueras del pueblo había un estudio de televisión y cine gigante, con réplicas de la Muralla, de templos, de distintas cosas. Allí filman muchas películas de artes marciales o de dramones históricos chinos o series de TV. Habia que pagar también y la verdad no nos interesaba asi que tampoco entramos.

Yo tenía en la mira las Montañas de Jade Verde, 4000 metros de altura y tapizado de bosques y tumbas... resulta que los cementerios locales se hallan todos en las laderas de las montañas, entre los árboles, es una imagen atractiva y misteriosa y les juro que el silencio alrededor de las tumbas es sepulcral. No hay pájaros trinando, no hay animales. Al subir sentía el calor, el sudor y el sol, pero al bajar era frío y la soledad lo hace a uno empezar a imaginar fantasmas o aparecidos vigilando tus pasos.

Hay dos teleféricos para subir a la montaña, pero decidimos escalar. Yo, más bien; Marie, Masato y Sandor se sumaron pero ya a la mitad se querian subir a los carros que colgaban de los cables por sobre los árboles. Robbie se cansó incluso antes de llegar a la falda, se echó a pasar el hachazo de la noche anterior entre las rocas y matorrales. Las húngaras ni hablar de escalar: a una le dolía su espalda sin haber hecho nada, la otra no subía si no era en el cable con su amiga. Al final sí subieron pero por su cuenta durante otro día. “Escalar” es mucho decir, además; era simplemente subir el cerro. El final del sendero era un templo a 2900 metros de altura (Dali esta como a 1900), por donde pasa un camino peatonal pavimentado que recorre las montañas de norte a sur por 16 kilómetros de forma horizontal, o sea que a partir de ahí más encima era como dar un paseo por el parque. Yo habría intentado subir los 4 mil metros, pero como nadie más quería no me atreví a andar solo, se me podía hacer de noche allá arriba.

El Camino de las Nubes de Jade te llevaba adentro de los valles y recovecos. Desde allí se podía apreciar un paisaje hermoso tanto hacia afuera como hacia dentro. Abajo a lo lejos, podías ver el lago en toda su extensión y las Tres Pagodas pequeñitas, como legos, y Dali, y los campos de té. En algunas partes el camino tenía barandas para evitar caídas libres de 100 o 200 metros, mirar derecho hacia abajo era impresionante. Al fondo de los fiordos el agua corría y formaba pequeñas piscinas naturales y algunas cascadas, hacia arriba se veian las montañas con manchas de nieve en la cima.

Tanto me gustó que decidí subir de nuevo otra vez antes de irnos a Lijiang, para recorrer otras partes, subí solo esa segunda ocasión. El otro evento en Dali era el cumpleaños de Robbie. El 24 de enero lo celebramos entre chelas (Dali pijiu, la cerveza de Yunnan), el baijiu chino y ron de Burma (malísimo), se nos sumaron un new yorker, un pikey londinense, una alemana, dos suecos y una china dueña del local donde desayunábamos. Nos perdimos por el pueblo, entramos y salimos de los antros, en uno conocimos a Jim, un tibetano famoso porque sale citado en la Lonely Planet, tiene su local “Peace Cafe” y su hostal, todo un empresario, se construyó un segundo hotel ya más para el turista adinerado en otro lado; nos contó su historia y tomamos de su “Jim's No. 1 Special”, un alcohol lleno de hierbas supuestamente buenas pa la salud, sabía bien, pero la caña era terrible después. Nos topamos con el bar de los francesitos aventureros y nos quedamos ahí bailando, uno de los locos andaba con un instrumento musical inventado en suiza hace cuatro años o algo así, es un platillo volador de metal que se percute con las manos como si tocaras congas o bongoes y suena parecido a un metalófono, es como pegar dos wok uno mirando al otro y sacarle los mangos o asaderas y pegarle con las manos. Se me olvidó el nombre del ovni musical. El tipo tocaba bien, pero la onda era rara, en fin, demasiados franceses juntos, perdónenme mis amigas/os franceses, simplemente era raro el ambiente.

No se si se me queda algo de Dali... en el próximo recuento cierro esta parte y abro la tercera, la que habla de Lijiang, mas al norte en Yunnan.

Saludos

Saturday, February 11, 2006

Vacaciones 1° parte: Kunming

Nota previa: no me ha sido desconocido ni indiferente el resultado de las elecciones en Chile y todo el proceso electoral desde diciembre hasta ahora, así como la conformación del nuevo gabinete y en general las noticias más relevantes de la política y economía nacionales. Simplemente elijo no hablar sobre esos asuntos acá. Pero si a alguien le interesa mi opinión o comentarios, escríbame un correo y le damos una vuelta.

La última vez que escribí les comenté que intentaría actualizar el blog durante el viaje al interior de China; esa fue mi segunda ilusión. ¿Cuál fue la primera? Creer que podría dar la media vuelta por ene partes con una cantidad limitada de plata. El mito de que China es barato es eso, un mito. Hay cosas baratas y cosas caras, como en todos lados. Y obviamente será barato para un europeo o un estadounidense, pero no para un chileno. Además que en epoca del Festival de Primavera (Año Nuevo Chino) todo se encarece, sobretodo el transporte de larga distancia y el alojamiento.

Así pues, no llegué a Xi'an ni, una vez descartada esa ciudad, tampoco a Pingyao, el pueblo antiguo donde pretendí concluir esta pequeña odisea. Me salté también el Monte Émei. Pero lo que alcancé a ver fue más que suficiente para declarar el viaje todo un éxito.

Empecemos comentando la compañía que tuve la mayor parte del viaje. Por coincidencia de destino nos coordinamos Marie, una francesa; Masato, japonés; y yo para tomar un vuelo a Kunming, capital de Yunnan. Los dos son amigos de la U. La chica es una hipocondriaca simpática que tiene un gran “miedo racional”, como lo llama ella, a las alturas. Lleva seis años aprendiendo chino en Francia, pero no es experta ni nada por el estilo, simplemente sabe hablar regular, por supuesto más y mejor que yo. El cabro es un self'styled rockstar, andaba con su guitarra... eléctrica al hombro y le gustan los accesorios y la ropa rockera. Está recien salido del cole y formó una banda de “rock duro” en Beijing con otros tres japos (los escucharé tocar en el Bla Bla Bar el próximo 11 de marzo). Ambos acompañantes iban a la búsqueda de Robbie, un húngaro que también estudia en la U y que estaría de cumpleaños el 24 de enero, con el plan de celebrarlo en Dali. Como yo también me dirigía allí, decidí sumarme al carrete. Al bajar del avión sentimos la brisa templada y la temperatura más agradable desde que estuve en Algarrobo. Con el sol brillando intenso nos sacamos de inmediato la ropa gruesa y empezamos a reir de alegría por el clima que nos recibía. Además, Kunming es mucho más limpia, o así lo parecía, que Beijing o Harbin.

Compramos un mapa y salimos a la calle a tomar el bus que nos llevaba a la avenida donde se encontraría el hostal donde nos esperaba Robbie. El hotel era invisible, se entraba a través de una agencia de viajes o algo así, terminamos caminando más de la cuenta pero tomé algunas fotos... en el segundo piso había una especie de escuela para secretarias y ya en el tercero el hostal. Habitaciones amplias para compartir de a tres o cuatro, aunque sucias y sin baño, pero baratas, serían la tónica de todo el viaje. Con mi saco de dormir a todos lados no me hago atado. Ir a los baños compartidos o ducharse fueron experiencias más complicadas, dilatables pero finalmente inevitables.

Robbie nos había reservado piezas y asi rápidamente nos dedicamos a recorrer la ciudad durante el día y comprar los boletos de tren a Dali para el día siguiente. Conocimos a tres amigos de Robbie, todos húngaros, todos estudiando chino en diversas ciudades de China. Los cuatro nuevos sujetos también se sumaban al mismo recorrido. Ya hablaré de ellos. En Kunming no alcanzamos a ver mucho, pero por las fotos se puede decir que vimos cosas interesantes. Entre la arquitectura moderna se esconden un templo de más de 1000 años, aun en pie; unas pagodas a mal traer, pero interesantes al fin y al cabo; mezquitas que parecen hoteles u oficinas; y mercados, mercados, mercados... si algo tienen todas las ciudades chinas en sus calles son vendedores y mercados, grandes y chicos, de verduras, animales o carnes o frutas o teléfonos celulares o dulces a granel o piezas para automóviles o artículos de baño, todo mezclado o por separado. Ya verán que en otros lugares también tengo fotos de mercados, están en todos lados.

El plato local que “tienes que probar” según las guías turísticas, son los tallarines “a través del puente” o “cruzando el puente” (Across-the-bridge noodles, no caché el nombre en chino), lo que en verdad no es problema, porque cualquier restorán te lo pone delante por defecto. Se trata de una sopa con fideos, cosa simple, a la que le añades ingredientes extra: te dan una lista de verduras, huevos, carnes de las que puedes elegir y cada cosa que añades hace el plato un poquito más caro... como pedir una pizza y ponerle los ingredientes. Dónde está la gracia, en que te lo ponen todo crudo en la mesa, delante tuyo, y te traen el bowl con la sopa hirviendo y tú le echas los ingredientes antes que se enfríe, los cuales se cuecen dentro del menjunje. Marie se horrorizó al ver que lanzaban la clara y yema de un huevo en su sopa e invocó inmediatamente la gripe aviar y la salmonella o qué se yo y se negó a comer, así que tomé su plato y le pasé el mío, al que yo aún no echaba el huevo. Y todo esto para decir, sí, lo probé, estaba bueno, pero no tiene nada especial aparte de lo ya descrito y sabe igual que ene platos de fideos chinos que he comido en el casino de la U.

Por alguna calle de las que nos metimos detecté la foto que más me gustó de la ciudad. Venía saliendo de los baños públicos (que también los hay por ene lados, pero es mejor ni mirarlos desde afuera) y los amigos se habían adelantado un poco, cuando veo un cachorro, digamos casi perro adulto (cosa rara ver perros en China, digamos que no existen los perros callejeros: se los comen), amarrado a un poste mirando los autos que intentaban avanzar en medio del taco eterno, con esa mirada de perro resignado. Hasta ahi nada, pero de repente veo a una niña lanzarze corriendo desde algún rincon a la sombra hacia el perrito, profiriendo palabras de aliento y cariño en chino (pero ese tipo de cosas las percibes sin necesidad de entender lo que escuchas) y abrazándolo con todo su cuerpo, amor incondicional... sin pensarlo prendí la cámara y agarré a la niña en el acto de darse cuenta que un extraño la miraba, mientras el cachoro ya me había detectado y ponía su instinto vigilante perruno a trabajar sobre mí. Me llamó poderosamente la atención este gesto humano tan típico, que sin embargo no se aprecia comunmente en China. Así es, entre los adultos las emociones no se expresan abiertamente, mucho menos en la calle, y es cosa de que la niña crezca para que ese tipo de actos desaparezcan de su habitus. Me pongo a pensar, por ejemplo, en las parejas chinas y en lo raro que es pillarlas besándose o abrazándose en público.

Disfruten su febrero por allá, que el mío es crudo a partir de ahora. Pronto la segunda y etcétera partes de mis vacaciones.

JC


Wednesday, January 18, 2006

哈尔滨, 快点儿 快点儿!! (Ha'erbin, kuai dianr kuai dianr!!) o la visita turística rápida

Viajar con la universidad no es necesariamente mejor que organizarse por cuenta propia. Entre las cosas buenas se cuenta que gastas mucho menos porque viene todo en un solo paquete, y los chinos se consiguen “datos” que un extranjero difícilmente manejaría a menos que ya conociera el lugar de memoria. También a favor está el hecho de que se encargan de todo, pasajes, alojamiento, comidas, pago de entradas a eventos, buses para traslados locales, etc. Uno solo se preocupa de llevar sus cosas personales y cuidarlas. Por último vas con un montón de gente conocida y desconocida que puedes aprovechar de conocer. Nunca estás solo.

Lo malo: el tiempo limitado para recorrer sitios de interés, a veces casi ridículo. Eres prisionero del itinerario diseñado por los organizadores, a quienes cedes el derecho de decidir por ti qué vas a ver y qué no. Te llevan a comer todos los días al mismo lugar y la comida se te hace repetida y fome. Así pues, si uno es de la onda de dejarse guiar y no oponer resistencia, el tour es lo mejor. Eso no es, por cierto, lo que a mi me interesa. Pero lo pasamos bien igual y valía la pena ir.

Lo primero que haces en Harbin durante enero es recibir el cachamal de frío polar que te saluda en la cara al bajar del tren. Tal es la heladera que la funcionaria del vagón no podía abrir la compuerta: estaba congelada, atascada por el hielo. Ahora para mi Beijing no es nada, ¿-8 grados? naaaa, hace calor. En Harbin hacen 20 bajo cero promedio y por las noches es como 30 bajo cero, o peor.

Luego de ello te instalas en un hotel y reevalúas la situación: ¿realmente querías venir? ¿no pensabas que el frío era para tanto? Pues bien, te la mamas entera por huevoncito. Yo miraba por la doble ventana de la habitación, escarchada y sellada (ni que alguien fuese a querer abrirla) y más bien me preguntaba, cómo puede uno vivir una vida decente con ese frío, cómo se llegó a construir una ciudad de 9 millones (ya saben, en China todo viene de a millones) llena de, para variar, edificios modernos, malls, suciedad y barro por todos lados, un tráfico infernal, smog, etc. etc... ¿Será que en verano las cosas son opuestas y la ciudad muestra otra cara absolutamente distinta, que invita a vivir en ella?.

En fin, si es por belleza visual o por paisajismo, las ciudades Chinas que he visto son feas y sucias. Y siempre esconden en su guata, en su nube de miasma respirable (pero no saludable), lugares realmente hermosos o maravillosos. Muchos de los cuales están en peligro de desaparecer bajo la modernidad.

Qué hicimos, pues bien, primer día nos llevaron a ver la Iglesia de Santa Sofia, por fuera, no hay misas, es un museo, luego Sidalin Gongyuan (Parque de Stalin), por estos lados se respetan estos personajes, claro que no he hablado de historia con los chinos porque no puedo opinar demasiado, así que tampoco se cual es la impresión que ellos tienen de hombres como aquél. Aparte del mar de nieve bajo nuestros pies y los árboles pelados, había estatuas y adornos de hielo. En medio se hallaba el monumento en recuerdo al “control de las inundaciones”, que según su nombre refiere al hecho de que el río Songhua, el mismo que hace unos meses fue envenenado por una empresa nacional y que pasa por la ciudad (suceso que dejó a sus habitantes sin agua potable como por dos semanas o algo así), décadas atrás tenía crecidas al estilo del antiguo Mapocho y arrasaba con la población, cuando China era muchísimo más pobre que ahora. Los chinitos se pusieron manos a la obra y encausaron el río para evitar la recurrencia del fenómeno. El parque es como el Forestal en Santiago, siguiendo la ribera del río. La vista se perdía en la neblina ese día y apenas se veía el otro lado, una especie de isla grande, si entendí bien. El río por supuesto era una explanada blanca, un parque de diversiones para patinar, lanzarse en toboganes, andar en motos de hielo o, si hay viento (no había), navegar a vela sobre el hielo...

Un poco más al oriente por el río hay un puente bastante grande. Allí nos hicieron presenciar a unos viejitos que se bañan en las aguas congeladas, actividad practicada con regularidad por algunos acá, arguyendo propiedades curativas. Debo decir que los viejitos y viejitas eran reales, que la piscina era de hecho un agujero rectangular en el río y que los tipos salían vivos y caminando por sus propios medios después del chapuzón (daban un breve braceo a lo largo y luego se guardaban, aunque algunos se repetían el plato). La revista That's Beijing tiene justamente un artículo en la edición de enero sobre esto, y parece que los viejitos realmente gozan de buena salud, pero uff, qué manera de practicar la vida sana!!.

Después nos llevaron a una especie de “pueblito ruso”, un lugar apartado del centro, donde básicamente se nos mostraron productos artesanales y/o tradicionales de Rusia, vodka, cigarros, muñecas, chocolates, etc. Nada muy interesante. A las 4:30pm ya era casi de noche y nos fuimos al famoso “Mundo del Hielo”, el clásico festival que ya va en su séptima edición y que muestra esculturas de hielo iluminadas de tamaño monumental, bastante impresionantes. Acá nos dieron apenas una hora para recorrer el lugar; sin embargo, debo decir que el frío no nos ayudaba a reclamar por más tiempo. Las pilas de la cámara se descargaron al toque y no pude sacar todas las fotos que hubiera querido. Me conseguiré fotos de varias personas que sacaron, para compensar.

Esa era la razón del viaje, por así decirlo. Y solo estuve una hora. Pero bueno. Al día siguiente nos fuimos a esquiar, estuvimos todo el día en un pequeño centro de esquí, la pista era muy corta y la fila de chinos esperando el andarivel muy larga, pero dentro de todo me divertí porque anduve sin problemas, eso que no iba a la nieve desde hace más de 10 años. Ahora estoy aprendiendo snowboard. Intentaré ir a algún centro de esquí cerca de Beijing, hay varios. También jugamos hockey y nos lanzamos en trineos hechizos por otra ladera.

El último día fue onda cultural. Por la mañana nos llevaron a un museo sobre la intervención militar japonesa durante la segunda guerra mundial, más específicamente el museo se llamaba “Evidencia criminal de la Unidad 731 del Ejército Imperial Japonés”. La idea era mostrarnos los horrores que esta unidad militar japonesa impuso sobre la población china de la zona durante la invasión de ese país al territorio chino, realizando experimentos con gases venenosos, virus pandémicos como la peste bubónica y otras prácticas inhumanas, utilizando hombres, mujeres y niños como conejillos de indias. Debo decir que los chinos tienen un gran resentimiento hacia los japos y sí que saben cultivarlo... y los japoneses a su vez parecen ser terriblemente orgullosos y miran en menos a sus vecinos... El museo cumple la función de mantener presente la memoria de aquellos horrores, pero tambien cumple con mayor eficiencia la función de inculcar odio en las nuevas generaciones. Se pronuncia por la paz y los derechos humanos de manera muy débil al lado de su mensaje de resentimiento. No creo que esa manera de mostrar las cosas lleve a buenas relaciones. Ese es un tema interesante a debatir sobre este país, su capacidad (o incapacidad) de tolerar maneras de ser y de pensar diversas. No profundizaré aquí.

Por la tarde fuimos a ver un show de teatro patético, una especie de “opera del norte” pero con actores/cantantes realmente malos, o bien estaban ultra desmotivados o bien el show era malo a propósito, lo cierto es que no lo olvidaré, pero no porque valga la pena sino por lo increíblemente malo que era. El lugar era como un localsucho sucio y venido a menos. Aplaudía porque me daban pena, no entendí nada de lo que decían por supuesto, pero en su actitud y desplante sobre la tarima se apreciaba un absoluto desinterés por entretener.

Inmediatamente desde ahí nos dirijimos al terminal de trenes y nos fuimos. Una pena irse con las imágenes frescas en la cabeza de lo peor que hicimos en Harbin. Ahora me hallo en Beijing y en pocas horas parto de nuevo, esta vez a Kunming, capital de Yunnan, provincia al suroeste de China. Pero en avión, porque me conseguí un pasaje super barato. Y a decir verdad los trenes, aunque sean un poco más baratos, no son más cómodos, anduve en vagones con cama, son unos cubículos con seis camas dispuestas de a tres niveles, escuchas los ronquidos del vecino desconocido en tu oído toda la noche y toma demasiado tiempo ir a Kunming en tren, como un día entero.

Espero poder contarles entre medio del viaje y no cuando vuelva, porque estaré como dos semanas fuera de Beijing y lejos de mi computador. Esta vez viajo por mi cuenta. Mi itinerario provisional es desde Kunming visitar pueblos y zonas rurales y montañosas, por ejemplo Dali-Lijiang-Tiger Leaping Gorge. Más adelante en otra provincia, Sichuan, iré desde Chengdu a Emei Shan y el Buda Gigante de Leshan; finalmente si el tiempo y dinero permiten, iré a Pingyao, un pueblo preservado de siglos atras, patrimonio de la humanidad, en la región llamada Shanxi.

再见!



Friday, January 13, 2006

Ahora sí nevó en serio

Me voy a Harbin en un rato, una ciudad que queda al noreste, casi en Rusia, cerca de Vladivostok. Será toda una experiencia a 30 grados bajo cero. Estaré en el festival de esculturas de hielo y otras cosas. Ya les contaré. Por mientras acá van fotos con más nieve en Beijing. Y la foto con poncho que prometí a mamá.

Saludos








Saturday, January 07, 2006

Primeras Nieves 下雪

El viernes terminó el primer semestre. Fue una semana de exámenes, uno al día, y yo venía desenchufado por mi viaje a Chile. El 21 de febrero deberé presentarme a exámenes de recuperación (mi segunda oportunidad). Pero ahora es tiempo de planear las vacaciones y escapar de la ciudad.

El frío es intenso y nos mantiene a todos en nuestras casas. El sol calienta sólo si estás detrás de una ventana cerrada. La mayoría de los estudiantes que se veían a diario hasta noviembre alrededor del campus han desaparecido: reunirse al aire libre no es una buena opción, ademas de que un montón de gente decidió irse a vivir fuera, arrendando departmentos, asi que no los veo ni en el casino. La mejor manera de saber en que andan los amigos ahora es chateando en el messenger, aunque vivan al lado. Es atractivo compartir un depa con un par de amigos/as pero he decidido no gastar dinero en arriendos para poder financiar mi (ya pasado) viaje a Chile y hacer mis próximos viajes en vacaciones dentro y (quizás) fuera de China. Acá en el campus la beca me da el alojamiento.

Asi que, después de mi cumpleaños todo ha sido más tranquilo en Beijing. Si bien no es una celebración especial para los chinos, el Año Nuevo se ha ido imponiendo por defecto en el inconsciente colectivo, igual que la Navidad, dado el influjo que tiene el mundo occidental sobre este país (en el mundo urbano, al menos). Yo lo pasé en el depa de unos mexicanos bien "chingones", comiendo tacos y quesadillas, con todas las salsas e ingredientes que no se consiguen acá, demasiado agradable cambiar de comida, lo que hizo del evento mucho más atractivo que irse a un club y botar 100 kuais en la entrada para tomar hasta borrarse adentro y volver zombie a la U (sumele los taxis). Tomamos también, por supuesto, había de todo y hasta pisco peruano que trajeron unos amigos de ese país... lo siento, debo admitir que me gustó!!! Es que es muy diferente al pisco chileno, el sabor es realmente otro, te lo puedes tomar solo. Me huevearon, por supuesto, y con los tragos la discusión inevitable: que si el pisco es peruano o chileno, bla bla, problema ficticio para mí, por lo demás, pero como estábamos en ambiente de hueveo les seguí el juego, más encima yo andaba con una polera manga larga que imita (involuntariamente) la bandera peruana (rojo-blanco-rojo). Asi que tuve que defender "los intereses de Chile" en el mercado mundial, jaja. Pero me hice tomar una foto polémica a propósito, si alguien tiene alguna duda respecto a mi nacionalidad o patriotismo (qué anticuado) pues "váyase bien lejos" (hoy no sé por qué prefiero no usar una mucho mejor expresión, ¿será porque me enteré que hay más gente que lee mi blog de la que yo creía?). Y bueno, hubo algo de baile también, todo bien, llegué a mi casa al dia siguiente.

Eso es lo que se refiere a los carretes. El resto del tiempo acá desde que regresé lo he pasado estudiando y navegando en internet y manejando mis estados financieros de Chile. He visto un par de películas tambien, nada digno de mencionarse.

No he podido retomar el taijiquan y como me voy de vacaciones es mejor no hacerlo hasta marzo, lo que en cierta manera me desagrada, necesito actividad física permanente. Espero que las caminatas o cicletadas explorando China puedan paliar mi falta de ejercicio (o conocer a alguna chica simpatica en el camino ;-) ). Mi plan es irme a Harbin primero, una ciudad en el extremo noreste de China, a ver un famoso "festival de hielo" donde hacen un show de esculturas de hielo gigantes, donde se puede patinar sobre el rio, esquiar en unas montañas cerca, y otras cosas. Una amiga china que me ayuda con el idioma acá en Beijing es de allá y también va a estar durante esos días, asi que de repente conozco más de cerca a una familia china... en todo caso voy con la gente de la universidad, es un paseo organizado para los extranjeros.

Estare allí por 5 días y luego volveré un par a Beijing, sólo para lavar atuendos y seguir camino hacia el sur, a temperaturas más agradables: quiero ir a las provincias de Yunnan y Sichuan, en el suroeste, donde dicen que hay muchos lugares increíbles, bosques de bambú, montañas, ríos, en fin, naturaleza viva. Ya los pondré al tanto de mi itinerario más especifico y les mostraré fotos. O sino mejor, vénganse y nos vamos juntos. Quién se anima?

La semana pasada nevó (xia xue, nevar, nevando) acá una mañana, aunque no mucho, al dia siguiente ya no había nada en las calles. Les dejo algunas fotos desde mi habitación, no se nota demasiado la nieve, en vivo era evidente. Los viejos cuentan que hace 20 años era normal que nevara mucho sobre Beijing. Hoy en día no nieva casi nunca. Uno de los costos de la modernidad citadina y nuestro mundialmente tán celebrado progreso, aportando al calentamiento global.

Nos vemos en el tren! 再见!!

Monday, December 26, 2005

Lapsus

Algarrobo, Chile. El 17 de diciembre se casó mi hermana, en la playa, en la casa de verano de la familia grande. Llegué el 14 a Santiago y me quedé hasta ayer.

Todo fue tan rápido que podría decir que fue una especie de pausa extraña, un momento de relajo en una especie de limbo, un día estaba China, al otro me hallaba en un avión y después en la ciudad de siempre, que no parecía la de siempre, después de tres meses y medio, o sea nada de tiempo afuera, pero igual me sentí un visitante, un extraño. Conocí las micros nuevas y la línea nueva del metro, recorrí tambien los lugares comunes, fui a mi ex-oficina, etc.

El primer dia solo dormí porque de verdad estaba dopado, luego nos fuimos a Algarrobo en medio de la excitación y los nervios de todos los protagonistas de la boda. Al final salió todo perfecto, o así me pareció a mi, la pasamos muy bien y pude compartir con toda la familia en un entorno genial. Fue mi pequeño verano, porque ahora regreso a Siberia, errr...digo, Beijing.

Pude estar la mayoría de los días con Avril y descubrí con alegría que crece contenta y rodeada de cariño, llena de logros en la escuela y en la casa, es una niña feliz, y eso me hace feliz. La distancia no nos ha separado para nada. También pude compartir con los amigos y ponernos al día en nuestros relatos, en vivo. Un placer irremplazable, verlos en persona.

Es desagradable despedirse de la gente que uno quiere asi que acá quiero agradecerles a todos mis amigos y amigas, a mis padres, hermanas, cuñado y su familia, compañeros de la oficina, etc. etc. etc., y Avril, por el cariño y lo bien que me hicieron sentir en esta breve visita.

Mis mejores deseos a los recién casados!!!

Feliz Año a todos y nos vemos por estos lados virtuales.

Monday, December 12, 2005

三十 (sanshi)

Primero que nada disculpen la falta de actualidad. No hay excusas. Sí hay ene cosas para contar.

Por las fotos se preguntarán si no hago otra cosa que carretear... pues ya les pondré otro tema, pero déjenme decirles que mi cumpleaños estuvo de lujo, un montón de gente en un depa, bastante apretados pero más alegres... y más calientes, con 8 grados bajo cero afuera esa noche. Eso fue el sábado 3 de diciembre, en casa de Daniel, otro chileno que cumplió el mismo día que yo. Lo celebramos juntos porque los amigos son los mismos, los compañeros de la u.

No está demás decirles que acá es casi invierno y las máximas no llegan a cero siquiera, los lagos en el centro de Beijing están congelados y se puede caminar y patinar sobre ellos. Claro que me voy a kapear unas dos semanas porque mañana regreso a Santiago a ver a la familia y para estar en el matrimonio de mi hermana. LA RAJA!!!!!!

A todos los que fueron mil gracias, aunque algunos no las entiendan en castellano: A Mola y a Peca por las fotos; a Daniel por poner el lugar; a María, Olga, Zhenya, Lima, Katarina, Marie, Clo, Lisa, Mario, Emilia, Miguel y Elisa por los regalos, y a todos los demás por el cariño. Lo mismo para todos los lejanos que me escribieron e-mails durante toda la semana pasada acordándose de mi.

Y bueno, qué más he hecho, a ver, estuve con la gente de la embajada chilena para la semana de las negociaciones del TLC con China, incluído el Canciller Walker; nos entrevistaron en canal 13 y me dicen que salí en la tele pero no hablé, seguro me cortaron por fome o por decir algo no muy bonito (que los chinos olvidaron sus tradiciones y se abocaron a comprar y comprar, ups, me censurarán el blog?); fui a la Gran Muralla de nuevo, otra vez a Simatai, pero esta vez por trabajo, hice de modelo para un catálogo de zapatos marca china, me rematé de frío porque me hacían usar poca ropa pero la paga fue buena, la experiencia inusual, rodeado de chinos que no hablaban nada de inglés y usando a la modelo mujer (una turca) como intérprete (porque lleva más de un año acá y habla super bien el mandarín), lo más fuerte fue ver todo borroso (no podía usar lentes en ningun momento) y tambien las comidas, hacen algunos "ruidos corporales" de satisfacción bastante expresivos; he visitado otras atracciones de la ciudad, ya les dedicaré más atención y se las mostraré en fotos.

再见!! (Zaijian / nos vemos)